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La donación de órganos

  • Rab Shraga Simmons
  • 14 dic 2015
  • 2 Min. de lectura

Basado en conclusiones de: Rab Iejezkel Landau - Noda BeYehudah II, Yoreh Deah 210; Rab Moshe Feinstein - Igrot Moshe, Yoreh Deah II, 174; Dayan Weiss - Minjat Yitzchak V, 7; Rabino Eliezer Waldenberg - Tzitz Eliezer X, 25

Intro

La postura judía sobre la donación de órganos es tan complicada como el tema de la vida y la muerte. Deriva de la perspectiva judía directa sobre el carácter sagrado de la vida y el papel que nuestra existencia física tiene en el progreso de nuestras identidades espirituales.

Por una parte tenemos una obligación sagrada, la de mantener la vida humana (pikúaj nefesh). Éste es un principio predominante en la ley judía, tan importante que casi cualquier otra ley puede ser quebrada por esta razón. Por ejemplo, podemos violar el Shabat para conducir en auto a una persona lastimada al hospital, o podemos comer cerdo si estamos hambrientos en el desierto.

Por otro lado la ley judía prohíbe la profanación de un cuerpo muerto (nivul hamet). El cuerpo de una persona muerta, debido a que alojó el alma santa una vez en su interior, debe ser tratado con el mayor respeto. Cada parte del cuerpo debe ser enterrada. A modo de comentario: muchas veces se ven escenas que desgarran el corazón, cuando se observan a judíos religiosos, girando diligentemente en torno del lugar de una atentado terrorista, recuperando trozos de cuerpos judíos para su entierro. La dicotomía es: ¿Cómo resolvemos estos dos principios recién citados?

Para salvar una vida

La donación de órganos es permitida para el caso de cuando un órgano es necesario para un transplante específico e inmediato. En tal caso, es una gran mitzvá para un judío donar órganos para salvar la vida de otra persona. La donación de órganos no está necesariamente limitada a personas ya fallecidas, ya que alguien que puede permitirse prescindir de un riñón, puede donar uno a alguien necesitado.

Lo que sí está prohibido es donar a un "banco de órganos". Aún en la consideración de la prohibición en contra de profanar el cuerpo, está prohibido sólo donar a un "banco de órganos", donde no hay ningún receptor específico e inmediato. Además, también está prohibido donar para cualquier investigación médica general, para estudiantes, para descuartizar en la Facultad de Medicina o instituciones que se dediquen al estudio de órganos en particular

Precaución necesaria

Incluso cuando hay un transplante específico e inmediato, se necesita precaución, porque a menudo para obtener órganos tan frescos como sea posible, el médico retirará el órgano antes que el paciente esté en realidad “muerto" de acuerdo con ley judía. Por consiguiente, según la halajá, el doctor, está matando al paciente en la práctica, lo que obviamente está prohibido.

Conclusión inconclusa

La conclusión es que cada caso es diferente. Hay consideraciones en la halajá que deben ser examinadas. Así que, antes de avanzar con cualquier procedimiento, se deberá consultar con un rabino experto en el tema y versado en el Talmud y la Halajá. Resulta evidente que el tema no es tan simple como firmar una tarjeta de donación de órganos sin comprender lo que se hace.

Extraido de Reviste Keter . Fuente: Aish.com/ Aishlatino.com

 
 
 

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 Para reflexionar

 

"Ocúpate de hacer el bien y el mal desaparecerá por sí solo" Rabí Najman de Breslev

 

"Crecer espiritualmente puede asemejarse a un viaje a través de las montañas.Anímate recordando que la bajada es sólo una preparación para la subida" Likutei Moharán I:22

 

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